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Pecados Capitales

Pereza

pereza

La pereza es uno de los pecados capitales que se ha vuelto más dificil de definir en torno a su concepto. Así mismo no se define como pecado capital a la simple pereza, si no a la incapacidad de aceptarse y hacerce cargo de uno mismo en cuerpo y alma. Por otro lado, en la fe cristiana se define la pereza como pecado capital al sentimiento que aparta al creyente de sus obligaciones y prácticas para con Dios por los obstaculos que dichas labores presentan. En estas prácticas incluimos el rezo, la caridad, así como los deberes que las enseñanzas nos inculcan como cristiano para llegar a la Salvación. Además sentir desgasna, tristeza, o aversión entre otros sentimientos hacia dichas labores, se considera pecado.

Motivo de la Pereza

La pereza es un sentimiento de desgana o tristeza que se contrapone al ejercicio de nuestras labores a las que estamos obligados, y de forma deliverada renunciamos a su buen hacer. De esta forma, este que es uno de los 7 pecados capitales, se opone a realizar y cumplir con nuestros deberes. En el caso de la fe cristiana hablamos de deberes divinos otorgados al individuo para su cumplimiento dentro de la comunidad y que otorgan la consagración a los ojos de Dios

La Pereza en la actualidad

La pereza es un pecado que se encuentra arraigado en la actualidad. Identificamos la pereza en aquel que no ejerce sus labores que le han sido encomendadas y por tanto perjudica su persona y en otros casos personas agenas. La observamos en el ámbito laboral, en el que muchos se encuentran en una posición privilegiada la cual no es valorada, y no cumplen la responsabilidad para con su puesto de trabajo. Por otro lado en el caso de la fe cristiana lo identificamos con todos aquellos fieles desde su nacimiento, que no ejercen y promulgan las virtudes de la moral cristiana, y por tanto dejan de lado su deber divino.

Como evitar la Pereza

En resumen, la pereza es un sentimiento en el cual la primera víctima en sufrir las consecuencias es la persona que acomete en este pecado. Tanto en lo terrenal como en lo espiritual, nos perjudica y provoca depresión y deganas. Por lo tanto es necesario hacer un ejercicio de convicción para con uno mismo en el cual descubir cual es el camino que realmente queremos escoger, y de esta forma orientarnos en ese sentido con motivación e implicación. De esta manera conseguiremos llegar a nuestras metas con una actitud positiva y de esfuerzo.