Saltar al contenido
Pecados Capitales

Gula

gula

La Gula es un pecado capital referido al deseo insaciable de comer y beber en exceso sin una necesidad real para ello. Es asociado comúnmente al egoísmo ya que muchas veces este sentimiento imparable provoca que no compartamos con el projimo o con personas que realmente necesiten el alimento como sustento. La Gula era percibida como un pecado por la iglesia dado que la vida es considerada un regalo de Dios, y la gula atenta directamente contra nuestra salud y por ende contra nuestra vida. La gula también puede relacionarse a otras conductas destructivas como el abuso de ciertas sustancias o emborracharse. Este comportamiento lo podemos ejemplificar con el relato bíblico del Génesis en el que Adam toma la fruta del árbol prohibido, y por este motivo son expulsados del paraíso.

Motivo de La Gula

Como hemos comentado, la gula no es solo un sentimiento basado en comer y beber, si no que se relaciona con los excesos sin una necesidad real. Es el deseo de satisfacer un apetito que no es necesario para nuetra persona y que además nos perjudica a nosotros y puede perjudicar a otras personas. Este pecado también puede acarrear caer en otros pecados mortales con tal de cumplir nuestros deseos.

La Gula en la actualidad

El pecado de Gula se puede identificar en nuestros días si lo extrapolamos de manera global a la sociedad occidental. En nuestra sociedad observamos como consumimos en exceso y sin embargo existen grandes poblaciones con graves epidemias de hambruna. En algunas regiones del planeta el hambre llega incluso a ser la principal causa de muerte entre su población. Ante eso el ciudadano occidental en mucho casos sigue consumiendo sin reparo. Por otro lado, observamos problemas de obesidad en gran parte de la población infantil, lo cual es un daño hacia la salud desde edades muy tempranas.

¿Cómo evitar la gula?

La gula como todo exceso, es un deseo que se puede evitar satisfaciendo unicamente nuestras necesidades primarias. Es decir, nuestro organismo necesita sustento para funcionar, sin embargo, una vez cubiertas estas necesidades no deberíamos caer en ese deseo de gula innecesario. Además, para mantener nuestra salud y bienestar es recomendable seguir una dieta equilibrada, algo que se contrapone totalmente con la gula. En el Purgatorio de Dante, los condenados por el pecado de la gula estaban obligados a pararse ante los árboles, sin poder llegar nunca a alcanzar su fruto. Esto los definía como personas hambrientas eternamente.