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Pecados Capitales

Avaricia

avaricia

Entendemos por avaricia el deseo de obtener y acumular bienes materiales, objetivo el cual se contrapone a la fe cristiana. La creencia cristiana deposita todo el valor en lo eterno y se enfoca a la riqueza espiritual. Por este motivo se imposibilita el cumplimiento de la moral cristiana cuando nuestra persona persigue el bienestar material.

Motivo de La Avaricia

Este sentimiento de apego por lo material es creciente de manera exponencial en las personas que obtienen placer en los logros materiales y no consigo mismos. Por otro lado muchas veces conduce a otra clase de pecados como robar, traicionar, o estafar. Estos pecados mortales, son inducidos segun la creencia cristiana por el demonio Mammon, el cual posee a la persona y crea ese sentimiento de avaricia.

No faltan ejemplos de personajes bíblicos que han pecado de  avaricia, en los cuales nos encontramos la avaricia unida al engaño, al soborno, y a la opresión, siempre con el objetivo de obtener un bien propio y egoísta.

La avaricia en la actualidad

En la actualidad la interpretación que le damos al pecado de la avaricia no dista del que le daba la biblia. En el mundo occidental es común identificar este pecado capital en todos los ámbitos. La avaricia se encuentra en el ámbito profesional, en las relaciones personales, incluso en los más altos dirigentes.

Observamos una ruptura con la avaricia en culturas orientales como el Budismo. En estas culturas reniegan totalmente de lo material para dedicarse al trabajo y entrenamiento del espíritu.

Cómo evitar la Avaricia

Es posible evitar la avaricia encontrando un equilibrio entre nuestras necesidades materiales y nuestra intención de brindar a los demás. La avaricia  vuelca la existencia al cosas terrenales que no se consideran importantes para la fe cristiana. Por lo tanto una buena forma de no caer en este pecado es despejarnos de lo superfluo.